miércoles, 9 de marzo de 2011

LAS FASES DEL PROCESO DE ESCRITURA

Este texto breve puede ser de utilidad para alguien está aprendiendo a redactar de manera profesional; es un análisis del libro titulado Redacción Dinámica.

El texto analizado trata sobre el proceso de escritura que requiere, antes de iniciarlo,  considerar algunos factores importantes como el propósito del texto, el tono, la estructura del escrito y el posible lector, además de contar con cierta información, tiempo suficiente para la redacción y todo lo necesario para hacerla.
            Se consideran tres fases en la redacción profesional: preescritura, escritura y   posescritura.
            La preescritura es la etapa de selección del tema, búsqueda de información y esquematización de la misma. Es hacer una guía sujeta a modificaciones. Los elementos informativos deben sintetizarse  de manera breve y si es posible hacerlo escribiendo sin detenerse a pensar, dejando salir las ideas de manera espontánea o bien, apoyándose en preguntas elementales (al estilo periodístico); a saber: A) ¿Quién?  (Sujeto).  B) ¿Qué? (objeto). C) ¿Cómo? (proceso). D) ¿Dónde? (localización). E) ¿Cuándo? (tiempo, regularidad). F) ¿Por qué? (causas).
            Cuándo se tienen los soportes de la estructura es posible organizar los esquemas, considerando el todo y las partes y poniendo en acción las habilidades de análisis y síntesis que debe tener quien escribe, para evitar ser repetitivo y lineal.
            El análisis la estructura puede hacerse mediante diagramas de flujo o collage. La primera forma consiste en dividir un tema en ideas principales, secundarias y accesorias en un diseño expandible; y la segunda, que también se denomina esquema de escarabajo, se basa en las redes semánticas y permite facilitar el proceso de selección de un tema, planear la escritura y generar ideas a partir de una palabra, a la que se asocia una serie de conceptos.
            El collage requiere del seguimiento de distintas fases que son: Selección de una palabra afín al tema elegido. Elaboración de una red de palabras. Agrupamiento de palabras en bloques semánticos. Selección, jerarquización y discriminación. Enfoque de acuerdo con el punto de vista que tendrá el escrito. Características del punto de vista. Redacción del texto y Título.  Cada bloque se construye atendiendo a un campo semántico que permia agrupar los conceptos. Estos bloques con sus respectivos elementos se reagrupan según el propósito del escrito.
            Se sugiere el uso de un índice del trabajo, tentativo, pero que funcione como guía para el desarrollo de los temas y elaboración del texto.
            El autor sugiere un esquema de preguntas: ensayo para favorecer la precisión y orden del escrito, y pueden al mismo tiempo dar lugar a preguntas particulares.
            La etapa de la escritura implica elegir términos, estructura, formas funcionales y técnicas de argumentación adicionadas a los conocimientos. En esta parte del proceso la lectura es importante debido que así se pueden corregir errores. Se vuelve reguladora de la escritura. Es importante considerar algún modelo discursivo.
            La fase de posescritura debe considerarse en dos momentos. Primero es revisión que consiste en localizar cualquier tipo de error y mejorar el escrito a partir de la sustitución, eliminación, inclusión, depuración de palabras, así como verificar el sentido y la coherencia. Es recomendable tomar en cuenta la voz, la unidad  de propósito, énfasis, diseño de las frases,  economía,  expansiones, connotación y uso de clichés o frases hechas.  Segundo, la edición del texto. Se sugiere editar versiones impresas y hacerlo de manera activa, siguiendo cada renglón y si es posible con algún compañero mediante lectura en voz alta. Esto ayuda a mejorar la gramática y la ortografía, permitiendo saber si se logra el tono deseado.
            Al editar se considera el contenido, concordancia, referencia pronominal, cambios en el tiempo verbal, ideas por párrafo, puntuación, apariencia, cursivas, negritas, subrayado, mayúsculas, sangrías y notas al pié.
            Por último el autor aborda el tema de los escritos funcionales. Menciona que cualquier escrito debe tener tres partes estructurales: introducción, desarrollo y conclusión. Se explica que la entrada o introducción debe estar centrada en el lector. El cuerpo o desarrollo se centrará en el tema y el cierre o conclusión en el redactor. Es positivo considerar que antiguos formulismos en la escritura pueden restar funcionalidad a un texto, por lo que se recomienda el uso de fórmulas modernas que proponen mayor concisión y claridad.
A manera de conclusión puedo decir que este texto representa una guía sencilla para la redacción de escritos, planteada de manera clara, breve y ejemplificada.
REFERENCIAS
Petrak, Günter. (2008). Redacción dinámica. México: Siena editores-UIA Puebla. (Pp.43-60)
Teresa Tejeda

1 comentario:

  1. Si estás aprendiendo a redactar, hay un libro muy interesante y práctico para aprender a hacerlo; mientras, éste pequeño artículo de análisis te puede ayudar. Ya leerás más dependiendo tu interés y tus necesidades.

    ResponderEliminar